Eres lo prohibido y te bebo sedienta a escondidas, mi boca te busca y encuentra la tuya mojada dispuesta a calmar mi sed sin prejuicios. Jugamos a un escondite en el que ninguno gana, sólo la emoción de alinear nuestras miradas merece la pena; nuestros pensamientos se chocan sin saberlo en el vaivén del día, y a veces andamos por calles paralelas sin saberlo. Eres los prohibido y así te siento, pegadito a mi cuando te encuentro. Guardo tu sonrisa grabada a fuego lento en mi retina, y la disfruto a solas en la quietud de mis sábanas fresquitas. Como dos niños que juegan a la inocencia, así juegan nuestras almas disfrazadas de nostalgia, a menudo la luna las vigila, pero cierra los ojos provocando el momento de intimidad preciso, para que se desnuden sin miedo.
Soñamos con lo que será, intuimos la felicidad, y nos conformamos con esos deliciosos momentos que nos regala la vida. Eres lo prohibido y así mi corazón te guarda, pero te hecho de menos cuando todos ríen y tu me faltas. Coincidimos con el corazón roto, y fuimos pegamento el uno para el otro, remedio magistral, antídoto certero para nuestro mal de amores, fueron las caricias, los besos, los sabores.
El día que coja tu mano bajo la luz del sol sin esconderme, será para mi un milagro bondadoso y atrevido, y tú me clavarás los ojos sin esconder tu mirada, y me dirás las palabras que ahora mismo imagino, y yo sonreiré mientras mi corazón se ensancha, y gritaré en silencio, fuimos lo prohibido.
lunes, 13 de junio de 2011
lunes, 23 de mayo de 2011
CREER PARA CREAR
Ahora paseo por la vida despacio, con calma, a veces mis pies casi no tocan el suelo, parezco flotar con la brisa que se levanta cuando paseo, mi corazón se acelera con algún pensamiento de bienaventuranza, porque mi mente ya cicatrizada, presiente que algo muy bueno se acerca, pero no hay que tener prisa, todo llega cuando tiene que llegar, mientras tanto, se aprende.
La vida es el mejor maestro, nos enseña, que hay que saborear cada minuto de concordia con el ser humano que te regala, mirar, palpar, escuchar, oler, palpitar, todo a nuestro alrededor nos comunica alguna señal imprescindible para seguir adelante, para tomar un camino u otro, para acertar o equivocarse.
Ninguna puerta se cierra, si antes no se ha abierto otra, esa es la benevolencia para con nosotros, caminar sólos es el principio para caminar atados, atados a un corazón, a unas manos, atados a la mente de otro ser que también piensa en nosotros, aunque el camino en solitario a veces se hace largo y angosto, no debemos rendirnos, en el horizonte que se aproxima, está la recompensa.
Hay que creer para crear, hay que sentir que lo bueno ya está en nuestras vidas, y entonces llega, no lo dudes ni por un segundo, más temprano que tarde, lo bueno llega.
La vida es el mejor maestro, nos enseña, que hay que saborear cada minuto de concordia con el ser humano que te regala, mirar, palpar, escuchar, oler, palpitar, todo a nuestro alrededor nos comunica alguna señal imprescindible para seguir adelante, para tomar un camino u otro, para acertar o equivocarse.
Ninguna puerta se cierra, si antes no se ha abierto otra, esa es la benevolencia para con nosotros, caminar sólos es el principio para caminar atados, atados a un corazón, a unas manos, atados a la mente de otro ser que también piensa en nosotros, aunque el camino en solitario a veces se hace largo y angosto, no debemos rendirnos, en el horizonte que se aproxima, está la recompensa.
Hay que creer para crear, hay que sentir que lo bueno ya está en nuestras vidas, y entonces llega, no lo dudes ni por un segundo, más temprano que tarde, lo bueno llega.
martes, 3 de mayo de 2011
ENCANTADOR DE SERPIENTES
Era mi vida él, y me encontré rozando el cielo con las manos, como el agua que tras caer por pedriscos y cruzar largas y angostas laderas, llega por fin al mar en calma, para sentir que ha llegado al lugar donde al mezclase se siente completo. Y ahora ando a oscuras, por un túnel en donde todavía no se vislumbra la luz, siento el frío húmedo que me penetra los huesos y congela el corazón, y aunque mis ojos se encuentran cerrados, veo su rostro, su mano cogida de mi mano, y recorro todos los lugares en que anduve con él, oigo todas las palabras que me decía al oído, y cada vez que respiro, su aroma sigue prendido en mis fosas nasales; hay tormentos mayores, lo sé, pero cada uno siente el suyo como único e insalvable. Sólo el tiempo puede ser el antídoto para este veneno que me corroe la sangre, pero pasa lento y se ríe de mi si no estoy durmiendo, único sosiego de mis amarguras, soñar - olvidar, dormir - morir, y al despertar la pesadilla continúa, me pellizco pero sigo ahí con el corazón amartillado.
Sólo deseo que todo el amor que le tengo, se convierta en odio, porque sin ese paso, nunca llegaré a la indiferencia, prueba de que todo a terminado. Pero busco la manera y no la encuentro, porque mi corazón no conoce esa palabra, y he de enseñársela poco a poco para que pueda comprenderla. Me ha dejado rota, descompuesta, como un puzzle al que le han perdido las piezas, incompleta, y no lo merecía, porque era mi vida él, y para el vivía.
No se deben echar margaritas a los cerdos, porque las pisarán para buscar el amasado al que están acostumbrados. Debes creer que los encantadores de serpientes existen, pero ya no llevan flauta.
Sólo deseo que todo el amor que le tengo, se convierta en odio, porque sin ese paso, nunca llegaré a la indiferencia, prueba de que todo a terminado. Pero busco la manera y no la encuentro, porque mi corazón no conoce esa palabra, y he de enseñársela poco a poco para que pueda comprenderla. Me ha dejado rota, descompuesta, como un puzzle al que le han perdido las piezas, incompleta, y no lo merecía, porque era mi vida él, y para el vivía.
No se deben echar margaritas a los cerdos, porque las pisarán para buscar el amasado al que están acostumbrados. Debes creer que los encantadores de serpientes existen, pero ya no llevan flauta.
miércoles, 13 de octubre de 2010
LABERINTO
Un jarro de agua fría en pleno invierno, un manotazo duro y homicida, un choque frontal contra un muro, así está siendo mi agonía. La ilusión rota, la cabeza fría, el corazón rengueante, el cuerpo inerte por las noches, la desazón de no saber que vendrá con el nuevo amanecer, otro día muerto, horas sucedidas unas a otras por inercia, ninguna luz en el horizonte, oscuridad absoluta.
En los vaivenes del corazón juega mi alma, como si de una montaña rusa se tratase, ahora arriba en lo más alto tocando el cielo con las manos, ahora abajo en lo más profundo donde la luz pierde su nombre.
En este laberinto sin salida en que me hallo, te veo en cada recoveco en cada recodo y cuando trato de alcanzarte, te desvaneces como reflejo en el agua al ser tocada. No debes ser para mi, así está escrito, pero la resignación no es antídoto contra el dolor, y he de tomar las riendas de mi vida.
En los vaivenes del corazón juega mi alma, como si de una montaña rusa se tratase, ahora arriba en lo más alto tocando el cielo con las manos, ahora abajo en lo más profundo donde la luz pierde su nombre.
En este laberinto sin salida en que me hallo, te veo en cada recoveco en cada recodo y cuando trato de alcanzarte, te desvaneces como reflejo en el agua al ser tocada. No debes ser para mi, así está escrito, pero la resignación no es antídoto contra el dolor, y he de tomar las riendas de mi vida.
TARDE GRIS
Gotas, gotas caen, incesantemente, eternas, y el reloj con su tic tac baila siguiendo el compás de las gotas que resuenan. Gotas, gotas caen, descanso en un duermevela, ensoñación en la larde invernal de olor a tierra. Paragüas como aguiluchos con gabardinas risueñas, desfilan bajo la lluvia como en una pasarela. Gotas, gotas caen, me preparo la merienda, una leche calentita para mojar magdalenas. La chimenea calienta, el humo se va mezclando con las nubes de tormenta, empiezo a leer un libro que habla de amor y de guerra, y entre lineas me adormezco, soñando que tu estás cerca. Gotas, gotas caen, el sopor llama a mi puerta, y me inundo entre mis sueños acuosos de lluvia buena, mientras afuera las gotas con fuerza repiquetean.
Gotas, gotas caen, incesantemente, eternas, y el reloj con su tic tac baila siguiendo el compás de las gotas que resuenan. Gotas, gotas caen, descanso en un duermevela, ensoñación en la larde invernal de olor a tierra. Paragüas como aguiluchos con gabardinas risueñas, desfilan bajo la lluvia como en una pasarela. Gotas, gotas caen, me preparo la merienda, una leche calentita para mojar magdalenas. La chimenea calienta, el humo se va mezclando con las nubes de tormenta, empiezo a leer un libro que habla de amor y de guerra, y entre lineas me adormezco, soñando que tu estás cerca. Gotas, gotas caen, el sopor llama a mi puerta, y me inundo entre mis sueños acuosos de lluvia buena, mientras afuera las gotas con fuerza repiquetean.
jueves, 19 de agosto de 2010
DE VEZ EN CUANDO
De vez en cuando la vida te regala una noche bonita, para que puedas recrearte en ella cuando pasa el tiempo y tardan en llegar más noches estrelladas; de vez en cuando la vida te hace chocar de bruces con alguien que ha pasado por tu lado en diversas ocasiones sin mediar palabra alguna, descubriendo que siempre hay espacio para la sorpresa, para atisbar en unos ojos desconocidos hasta entonces, en una voz silenciosa hasta ese mismo momento, que todavía hay alguien, que tiene en su corazón mucho cariño para dar, y que está deseando darlo. Por un instante surge una chispa de luz, como una cerilla que se enciende en la oscuridad del cuarto, y por primera vez en mucho tiempo, sientes que no estás sólo en el mundo, que hay alguien que tiene pensamientos muy cercanos a los tuyos, que vive en una lucha permanente por encauzar ese amor que siente en su interior de manera provechosa, y te devuelve la confianza en la raza humana, en peligro de extinción; cada vez hay más deshumanos errantes intentando recuperar su alma en una casa de empeños, pero son pocos los que lo consiguen.
De vez en cuando, tu sonrisa se hace permanente, la felicidad te inunda y renueva cada célula de tu cuerpo, y el brillo de tus ojos es tan fuerte como el de los peces en el océano; no andas, levitas, no duermes, sueñas, no comes, te alimentas, y ese estado reconfortante puede durar muchos días.
Es maravilloso, que de vez en cuando, la vida ponga en tu camino un ángel y lo que es mejor aún, que seas capaz de reconocerlo.
De vez en cuando, tu sonrisa se hace permanente, la felicidad te inunda y renueva cada célula de tu cuerpo, y el brillo de tus ojos es tan fuerte como el de los peces en el océano; no andas, levitas, no duermes, sueñas, no comes, te alimentas, y ese estado reconfortante puede durar muchos días.
Es maravilloso, que de vez en cuando, la vida ponga en tu camino un ángel y lo que es mejor aún, que seas capaz de reconocerlo.
miércoles, 23 de junio de 2010
LA NOCHE DE SAN JUAN
Si en verdad la noche de San Juan fuera mágica como dicen, a la mañana siguiente y según la petición de mis deseos, cuando abriera los ojos, vería la cara de la persona deseada mirándome fijamente y sonriendo, me acariciaría la mejilla para despertarme lentamente, y con ese duermevela de la mañana reciente , llegaría a mi nariz el aroma del pan recién tostado en la cocina. El piar de los pájaros matutinos en el patio, sonaría como banda sonora del desayuno, y yo me pellizcaría el moflete para comprobar, si el tener a alguien a mi lado después de sentirme durante tanto tiempo tan sola, no sería tan solo eso, un sueño.
Si fuera mágica como dicen, tendría la sensación de que ya nunca más llegaría a casa y la encontraría vacía, incluso alguna vez llamaría al timbre y alguien me abrirá la puerta, la sartén ya no sabría cocinar una ración, sino dos, y los botes de comida no quedarían a medias nunca mas en la nevera. Habría dos albornoces colgados detrás de la puerta del baño, y dos cepillos de dientes en el baso del armario, también bajo la cama, descansarían dos pares de zapatillas de estar por casa, y bajo la almohada un nuevo intruso haría su aparición, un pijama.
A veces las cosas cotidianas de la vi
da, son las que mas felices pueden hacernos, sobre todo a las personas condenadas a vivir en la mas absoluta de las soledades. Encontrar una mirada de comprensión cuando más la necesitas, sentirte estrechado por unos brazos que te acojen sin condiciones, respirar el aroma de otro cuerpo que no es el tuyo, besar y encontrar que tu beso es correspondido, dormirte acurrucado en el arruyo de otro pecho, agarrar una mano cuando el mundo se desvanece ante tus piés, saber que existe alguien que a menudo te recuerda, sentir definitivamente, que en realidad no estamos sólos, que aunque somos seres insignificantes que un día se transformarán en energía para dar vida a otros seres, formamos parte de algo que nos hace especiales, y ese algo es la capacidad que tiene el ser humano para poder soñar, y como no para pedir deseos, y algunos hasta pueden hacerse realidad.
Si fuera mágica como dicen, tendría la sensación de que ya nunca más llegaría a casa y la encontraría vacía, incluso alguna vez llamaría al timbre y alguien me abrirá la puerta, la sartén ya no sabría cocinar una ración, sino dos, y los botes de comida no quedarían a medias nunca mas en la nevera. Habría dos albornoces colgados detrás de la puerta del baño, y dos cepillos de dientes en el baso del armario, también bajo la cama, descansarían dos pares de zapatillas de estar por casa, y bajo la almohada un nuevo intruso haría su aparición, un pijama.
A veces las cosas cotidianas de la vi
da, son las que mas felices pueden hacernos, sobre todo a las personas condenadas a vivir en la mas absoluta de las soledades. Encontrar una mirada de comprensión cuando más la necesitas, sentirte estrechado por unos brazos que te acojen sin condiciones, respirar el aroma de otro cuerpo que no es el tuyo, besar y encontrar que tu beso es correspondido, dormirte acurrucado en el arruyo de otro pecho, agarrar una mano cuando el mundo se desvanece ante tus piés, saber que existe alguien que a menudo te recuerda, sentir definitivamente, que en realidad no estamos sólos, que aunque somos seres insignificantes que un día se transformarán en energía para dar vida a otros seres, formamos parte de algo que nos hace especiales, y ese algo es la capacidad que tiene el ser humano para poder soñar, y como no para pedir deseos, y algunos hasta pueden hacerse realidad.
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